Practicando el punto

La costura además de entretener es un estupendo ejercicio cognitivo y de psicomotricidad fina, de coordinación y precisión. Es una tarea que sale de manera automática, sobre todo si se ha ejercido con mucha frecuencia, la paciente lo realiza sin esfuerzo.
No se busca que el resultado final de nuestra labor sea bonito, se trata sólamente de coser y que este trabajo nos ayude contra el olvido.
En la generación de nuestros mayores, es raro que, no haya mujer que no sepa coser, de jóvenes muchas hacían su propia ropa, otras trabajaban de costureras o han hecho jerséis y ropita para sus nietos. Eso nos serán de gran ayuda hoy, porque el trabajo que han hecho con tanta repetición se mantienen impresas a fuego en la memoria.